Archivo mensual: junio 2011

Lavar los dientes con sal y comer arroz con salsa de soja en la oscuridad

Durante el asedio de la ciudad de Saigon a lo large de 1975, tenía 5 años. Aunque era pequeño, tengo todavía cortos recuerdos de la vida que fue para mí más o menos normal. Había un periodo que no había mucha comida ni productos. Había gente que tenía suerte de salir antes de llegar el combate y el asedio. Nosotros, desafortunadamente, cerramos en la casa en el centro de la ciudad intentando evitar las balas o bombas que pasaban fuera.

Todos los días durante no sé cuantos semanas me acordaba comer arroz blanco cocido solo con la salsa de soja. No sé si me quejaba o no pero el hambre te motiva hacer cosas sin cuestionar por qué. Luego, después de comer, teníamos que lavar los dientes con sal. Era horrible. Todavía me acuerdo la sensación de saber tan salado en la boca.

Además estábamos dentro de la casa casi en la oscuridad sin eletricidad con los ruido de bomba y metralletas que sonaban fuera. No sé por qué no tenía miedo. Menos mal que aún no llegaba a ser un adoloscente o un adulto.

La comida indochina es perfecta para el calor ibérico.

Para muchos viviendo o visitando a España, se nota el calor que hace el sol tan intenso, es casi insoportable. Los turistas son los únicos que se les ven en la calle durante la comida en pleno verano. ¿Pero qué comer para estar fresco? Normalmente la sencilla ensalada es suficiente para llenarse sin estar pesado o unos platos fríos tan sobrosos como platos calientes pero sin calentar nada.

 Muchos de los platos son ligeros por tener muchas verduras que refrescan el cuerpo. La lechuga, la hierba buena, la zanahoria y el pepino por ejemplo ayuda mucho en refrescar el cuerpo con su temperatura al ambiente. Son ligeros que no llenan mucho el estómago. Igualmente las frutas siempre son buenas alternativas si tienes la debilidades por algo dulce. Algo cítrico es siempre refrescante al paladar como limonada con hielo o un trozo de piña frío. Frutas tropicales con sus dulces sabores siempre tientan. También comer algo picante también ayuda en refrescar porque te hace sudar. Las guindillas añadidas a los platos dan una dimensión más al sabor del plato y frescan a la vez. En los países asiáticas tropicales, como Tailandía, Vietnam, India, Singapur, son conocidas por sus comidas picantes todo el año. La razón es obvia.

El otro extremo de algo ligero y fresquito es la sopa en el verano. Ya sé que no hay costumbre comer algo caliente pero hay gente que comen lentejas, sopas y otros platos de cuchara que da igual si hace calor o no.  La sopa hace sudar, que refresca la piel.  La sopa ideal que estoy hablando es clara y ligera, no el tipo denso como lentejas o cocido madrileño. Aunque ayudan en sudar, son muy pesados para el estomago en verano.

Este verano, busca frutas, ensaladas y sí sopas ligeras para tener algo ligero en estamago. ¡Un poco de guindilla tampoco te va mal! ¡Buen provecho y feliz verano!



Bacalao caramelizado en el jugo de coco.

Este plato casero es uno de los favoritos en Vietnam. Normalmente, el pescado es el Barbo, del agua dulce, del río. En el Norte de España, me cuentan que hay y que se comen pero no está comercializado. La carne es suave y lleno de grasas naturales que da el sabor y textura suculenta. La piel fina y lisa es comestible, todo un lujo. El mejor sustituto que he encontrado es el balacao que tiene la piel parecido pero no contiene tanta grasa en la carne para dejar jugosa y no fribrosa.

Ingredientes:

2 Rodajas de bacalao

2 cucharadas de azúcar

1 cucharada de agua

3 cucharadas de salsa de pescado

100 ml de jugo de coco

pimienta

  1. En el sartén anti-adherente en fuego medio alto, echar el azúcar con una cucharada de agua. (Atención mientras con esta parte. Se carameliza muy rápidamente!). Cuando azúcar se ponga marón con burbujas, quitar el sartén del fuego y echar inmediatamente la salsa de pescado para frenar el calentamiento del caramelo.
  2. Después de se enfríe un poco el caramelo, poner de nuevo el sartén de cararmelo encima del fuego y echar las rodajas de bacalao en el sartén con el caramelo. Echar una pizca de pimienta y dejar freir 2 minutos, dar la vuelta, echar otra pizca de pimienta y dejar 2 minutos.
  3. Echar el jugo de coco en el sartén y baja el fuego para reducir el jugo poco a poco. Cuando el jugo ya es más espesa y se redujo a la mitad de cantidad del jugo, 10-15 minutos. Sacar el pescado y servir caliente con el arroz blanco.