La fondú vietnamita, la comida que une la familia.

Unos buenos recuerdos de mi niñez en Vietnam eran los fines de semana. Era un día de ir a la misa, luego reunir los la familia para comer y después a salir a la calle a jugar con los amigos y ¡no había cole!

Pero unos momentos más memorables eran el jaleo alreador de la mesas redondas de 10 personas o más, sentadas horas y horas sin parar de comer y hablar asta la madrugada y yo medio dormido en alguna silla.

Después de la misa (algunos de la familia eramos católicos y otros budistas), como fuimos una familia de muchas personas, mis abuelos maternos, más 16 tíos entre todos (mi madre incluida, es la 4ª), fuimos en total 22 personas. Para solucionar con tantas bocas que quedan mucho rato en la mes, era la fondú vietnamita, sin dedicar mucho tiempo en la cocina y siempre deja la comida fresca al momento de comer.

Como hacen barbacoas o paellas en España, hacemos las fondúes. La fondú vietnamita es como la fondú de chocolate o queso que conoce todo el mundo gracias a los suizos. Tener un fuego en mesa con la cacerola para calentar la comida y cada persona hace su propio plato con los ingredientes en la mesa. En vez de queso o chocolate, se sirve en una bandeja grande llenas carnes (como cerdo, ternera y pollo cortadas en lonchas finas) y mariscos (como la sepia o el choco, pescado en trozos y langonstinos pelados) acompañados con las verduras y hierbas (lechuga, zanahoria, pepino y hierbas vietnamitas), el papel de arroz y la salsa para mojar. Es una comida muy sana y ligera que no llena aunque sigue comiendo toda la tarde. ¡Lo que llena la barriga es la cerveza!

El fondú eléctrico para la mesaEl primer acto es mojar un papel de arroz (un bol grande lleno de agua también está en la mesa), deja ablandar unos 30 segundos.  Mientras esperando, cada persona cuece su ración de carnes y mariscos. Cuando ya está ablando el papel de arroz, encima, se pone una hoja de lechuga, seguido con las carnes recién sacado de la cacerola, seguido con la hojas de hierbas, zanahoria y pepino, lo enrolla y mojar en la salsa para terminar. Lo bueno de hacer así es cada uno comen a su aire y velocidad y siempre está fresco al servir. Se puede pasar horas y todavía se puede apreciar la frescura de la comida. Cada persona crea su propio rollito a su gusto (con carne, sin verduras, etc.). Otra ventaja es que el cocinero (o la cocinera) ya ha hecho su trabajo y puede participar en el festejo porque la preparación ya todo está en la mesa, si no está en el frigorífigo para sacar más de lo preparado.

El fond

Fondú eléctrica con mini parilla.

Desde que vine a España, invito a amigos a pasar la tarde en mi casa y se ve como disfrutan y sigue disfrutando hasta la tarde, porque es ligero y se puede pasar horas sin llenarse demasiado. Es una experiencia muy especial para familias y amigos, como muchas reuniones en España, que guardan la cultura de familia, esta comida también celebra esta cultura.  El ruido de la familia a veces cansa pero mirando atrás, era una señal que estuvimos todo juntos, viviendo juntos,  antes de venir la guerra a nuestra calle y casa, que poco a poco nos separó hasta hoy.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s