Estofado de costilla y cebolla al jengibre

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Me acuerdo de mi madre me hizo este plato muchísimas veces cuando era pequeño. Durante mucho tiempo pensaba que era una receta complicadas de hacer por la razón de que las costillas con los huesos, eran difícil de ponerlas tiernas. Al final me equivoqué. Me enseñó como hacerlo y era un plato para la familia con frecuencia. Aunque este plato no es elegante porque hay que servir con hueso que con en día, menos un chuletón, no es normal ver el plato preparado con debe ser.

Creeme una vez de probar este plato, será unos de lo más frecuentes en tu mesa.

Ingredientes

  • jengibre, un dado, cortado en finas laminas, luego en juliana
  • salsa de pescado, 3 cucharadas
  • azúcar, 1 cucharada
  • pimienta, una pizca
  • cebolla, 1 cortada en 4
  • costillas de cerdo, 1 kg, cortadas en trozos entre los huesos, luego en la mitad
  • aceite de girasol o oliva, 3 cucharadas
  • agua, 1/4 vaso
  1. Para marinar las costillas, mezclar bien la salsa, el azúcar y la pimienta hasta que desaparezca el azúcar y mezclar con las costillas y dejar como mínimo 1 hora.
  2. Calentar el aceite en la sartén a fuego vivo. Echar las costillas, moviendolas, hasta que se cuezan por fuera.
  3. Bajar el fuego a medio y echar la cebolla y el jengibre unos 5 minutos.
  4. Añadir el agua y dejar 40 minutos con el fuego medio bajo.

Se puede servir con el arroz blanco y lechuga y/o pepino.

Bò Kho – Ragú vietnamita

ragu vientamita

ragu vientamita

Cuando era pequeño, este plato del sur de Vietnam estuvo en nuestra mesa por lo menos una vez cada semana. Este estofado no se encuentra mucho en los restaurantes fuera de Vietnam. La receta de este plato varia bastante sobre los ingredientes utilizados. El mío es un poco diferente, de mi madre. El sabor era muy pero muy diferente de los demás estofados o sopas por tener los ingredientes combinados que no se  mezclan en otros platos. Aunque utilizan las especias principales que parecen a la sopa Pho (de ternera), con las estrellas de anís y canela, junto con el sabor curry. Es el único plato de combinan así. Por último,  el ingrediente menos conocido y usado es la cerveza, con su sabor amargo, da el contraste a la sal y azúcar. La cerveza es una influencia occidental (tenemos vino de arroz es el único ingrediente alcohólico en la cocina). En todo, el plato es muy original, es una fuera de serie, hasta a los vietnamitas. A ver si os gusta esta receta.

INGREDIENTES

  •     3 estrellas de anís
  •     1 tallo de citronela
  •     1 tallo canela
  •     2 zanahorias, en trozos
  •     1 cucharada de polvo de curry
  •     1 cebolla, en trozos
  •     5 dientes de ajo, picados
  •     4 cucharadas de aceite de girasol o oliva
  •     1 cucharada de semillas de achiote (opcional)
  •     magro de ternera, en trozos (para guisar)
  •     330 ml. de cerveza
  •     1/2 vaso de agua
  •     2 cucharadas de azúcar
  •     1 cucharada de sal
  •     una rama de hierba buena, picada
  •     guindillas (opcional)
  •     salsa de lima, sal y pimienta (1 cucharita de sal, 1 cucharita de pimienta y zumo de 1/2 lima)

Para marinar la carne, mezclar la carne con la cebolla, la mitad de ajo, la mitad del aceite de semilla de achiote y sal. Dejar marinar durante 1 hora o más.

Primero, freir las semillas de achiote con el aceite de girasol o oliva hasta que se pongan las semillas. Retirar de inmediato del fuego y dejar enfriar.

Freir la otra mitad del aceite de semilla de achiote con el resto del ajo hasta que se ponga tierno. Añadir el polvo de curry, la cerveza, la carne marinado, la canela, citronela y las estrellas de anís en fuego lento (bajo medio) hasta que se ponga la carne tierna, 1 o 2 horas. Durante la cocción, saborear el caldo, debe ser salado con un sabor un poco amargo (de la cerveza), canela, estrella de anís y citronela. Echar un poco de sal si falta.

Al servir, quitar la canela, citronela y las estrellas de anís. Para servir, echar en un bol hondo, aliñar con la hierba buena, al lado un poco pequeño de lima, sal y pimienta. Acompañar con una baguette o  fideos de arroz.

NOTA: las semillas de achiote es opcional pues se usa sólo como colorante. Se puede añadir tomate frito pero ya no sale igual por el sabor añadido de tomates. Experimenta con y sin tomates para tu gusto.

¡He vuelto!

he-vuelto¡Hola amigos!

Cuanto tiempo ya sé. Disculpad por dejar este blog en blanco durante tanto tiempo. Con la crisis y otros compromisos con la familia, no tuve mucho tiempo para dedicarme a escribir los artículos  bien y con tranquilidad para que os merezca el tiempo leerlos.

¿Qué he hecho todo este tiempo, os preguntaréis? El catering que no fue demasiado bien pues con la falta dinero, la gente en la Costa del Sol no estaba para muchas aventuras con el catering, la falta de contactos para que la gente pueda recomendarlo por el boca a boca, y sobre todo, el desconocimiento de esta comida de mucha gente, por lo que no se atrevían a encargar un evento grande para que posiblemente a los invitados no les gustara la comida. Es un riesgo del que me doy cuenta ahora. Sí, el catering de comida española es diferente porque todo el mundo la conoce, está familiarizado con sus sabores y sabe qué contiene, pero en el caso de la comida indochina, nadie sabe qué ingredientes tiene o cuál es su sabor.

En definitiva, sigo con el catering pero hay que tener una estrategia más amplia para penetrar el mercado. En todo este tiempo he estado buscando un local para promocionar la comida sin invertir demasiado y dar la oportunidad a la gente de probar y hacerse al paladar con tapas y platos sencillos. Buscar un local no es una tarea para hacer en los ratos libres, es todo un trabajo que lleva muchas horas. Hay que moverse, hablar con la gente, buscar y mirar.  ¡Es agotador!. Llevo un par de años, incluso durante la crisis, y sigo buscando un local ideal que pueda convertirse en mi sede de operaciones.

Hay que ser optimista ahora porque, como dicen algunos, poco a poco empezamos a salir de la miseria económica. Como dice el proverbio chino, la palabra ‘crisis’ es sinónimo de ‘oportunidad’. Hay que aprovecharla para progresar.

¡Ánimo a todos y pronto presentaré más platos con sus recetas!

¡Hasta pronto!

Receta Pia Pod (rollitos tailandeses)

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  • 10 Hojas de masa para rollitos de primavera
  • 300 gr. carne de pollo picada
  • 100 gr. col rallada
  • 50 gr. setas secas (shiitake)
  • 100 gr. fideos de arroz
  • 3 cucharadas de salsa de soja
  • 2 cucharadas de salsa de ostras
  • 1 cucharada de azúcar
  • 1 huevo batido
  • 3 cucharadas de aceite de girasol
  • Aceite de semillas (girasol, soja o de maíz) para freir
  1. Remoja los fideos y las setas en agua caliente durante 20 minutos. Corta los fideos en trozos de 4 centímetro de largo y reserva. Exprime bien el agua de las setas y pícalas en trocitos
  2. Saltea en el wok o sartén con unas cucharadas de aceite de girasol y echar el pollo picado hasta que quede dorado
  3. Añade la col rallada, las setas, los fideos, la salsa de ostras, el azúcar y la salsa de soja.
  4. Saltea unos minutos hasta que se quede bien cocido. Retira del fuego y deja enfreir.
  5. Para formar un rollito, pon una cucharada de relleno en el medio hoja de masa. Empieza con una esquina de la hoja hacia tí, dobla esta esquina sobre el relleno. Seguido, dobla la esquina de la izquierda sobre el relleno, luego la esquina de la derecha. Por último, enrollar la parte del relleno hacia la última esquina (lejos de tí), terminando con sellar los bordes con huevo revuelto.
  6. Frie los rollitos en abundante aceite caliente hasta que queden dorados.
  7. Servir acompañando con la salsa de chile dulce.

La vida de mi madre

Mi madre y yo.

Mi madre y yo.

Escribo esta entrada como dedicatoria a las mujeres en general y a mi madre en particular. Mi madre se fue la semana pasada y aproveché todo el tiempo para que me contara cosas de su vida, de la familia extendida (ella tiene 16 hermanos) y sobre todo de la comida y las tendencias en la cocina indochina (nuevas técnicas e ingredientes para elaborar platos sin muchos recursos disponibles).

Mi primera comunión con mi hermano y mi madre

Mi primera comunión con mi hermano y mi madre

Cuando éramos pequeños, yo solo pensaba que ella era una mujer que nos cuidaba de forma obligatoria con muchas reglas seguidas de “no… no… no”. Siempre estaba ahí pero lo dábamos por hecho sin pensar más. Parece que estábamos obligados a hacer lo que decía ella y pronto queríamos deshacernos de ella para independizarnos de una vez y vivir a nuestra manera. Después se da uno cuenta de que es una persona que tiene una larga historia llena de angustia, amor, compasión, enfado, tristeza, soledad, secretos, paciencia, arrepentimiento y más. Una persona real y no sólo una madre que tiene sus ideas sobre lo que era mejor para nosotros.

Mi madre y padre en su día de boda

Mi madre y padre en su día de boda

Esa es mi madre. Una persona que intentó sacarnos de un país en medio del caos, conflicto, muerte y hambruna. La madre que tuvo que calmar a los soldados americanos después de que un niño soltara que mi padre simpatizaba con los vietcong. La madre que nos explicó por qué nuestros amigos se expatriaron a los distintos países para buscar una vida mejor o por qué había soldados en cada esquina de la ciudad y por qué había tanto ruido de bombas a todas las horas. La madre que nos consoló cuando unos de mis amigos encontró una granada entre los escombros y explotó en frente de nosotros. La madre que nos obligó comer la misma sopa de verduras todos los días durante meses para estar nutridos durante la estancia en el campo de rehabilitación.

Mi madre reunido con mi padre después de 10 años separados

Mi madre reunido con mi padre después de 10 años separados

Ella perdió su vida profesional y gran parte de su vida personal para salvarnos. Apenas se casó con mi padre, él se marchó solo a EEUU para buscar una vida mejor para toda la familia. La separación de 10 años les convirtió en extraños cuando reanudaron la relación con dos niños entre ellos.
Un par de años antes de la guerra, mi madre comenzó su carrera como maestra de primaria. Pero todo paró cuando las escuelas cerraron por la seguridad de todos. Al llegar a EEUU, ella tuvo que empezar de nuevo, aprender inglés, ponerse a estudiar para examinarse para conseguir un título para ser maestra mientras cuidaba los niños que también tenían que aprender el nuevo idioma, integrarse a la nueva cultura, hacer amigos y aguantar las burlas y el odio por ser vietnamitas.
Con sus padres en Australia y sus hermanos dispersados por los EEUU, no tenía su propia familia para pedir apoyo.

Mi madre con su nieta. Una feliz final.

Mi madre con su nieta. Una feliz final.

Así fue su vida. Sacrificó mucho para que nosotros tuviéramos paz y la prosperidad. Su sonrisa transmite amabilidad pero en sus ojos se ve la amargura de la vida. Intento cada día entregarme y recordar que sólo hay una vida y hay que vivirla y dar todo a tus hijos para que su vida sea mejor que la tuya. Esa es la filosofía que me guía, y ver cómo ella vivió su vida es para mí un ejemplo. Tengo un legado que quiero transmitir sobre un pueblo, su cultura y su comida para no olvidar por qué estoy aquí.

Al decir adiós en el aeropuerto, le di las gracias por todo pero sé que tener a sus nietos alrededor, viéndolos contentos y sanos tiene más valor que mis palabras de agradecimiento.

La esencia de pandán marca el sabor único de la cocina indochina del resto del mundo

Hojas de pandán

Hojas de pandán

El sudeste asiático es la única zona donde crece en abundancia la hoja de pandán y se usa en la cocina. Esta planta marca la diferencia con respecto a la cocina del resto del mundo. Se trata de una planta tropical, conocida científicamente como pandanus. Aunque se encuentra también en el subcontinente de la India e Indonesia, las hojas son más cultivadas y utilizadas en Tailandia y Vietnam; se llama bai tooey en tailandés y lá d?a en vietnamita. Si vas a los mercados en los barrios de Chinatown en París o Londres por ejemplo, es fácil encontrar los pasteles que utilizan esta esencia con su color verde intenso.

Bebida Postre de 3 colores (Che Ba Mau)

Postre-bebida de 3 colores (Che Ba Mau)

El olor y sabor del pandán es inconfundible. Normalmente, esta planta se usa más en los platos de postres y dulces que en los platos salados. Por su característica tan original, las posibilidades de uso son ilimitadas. Gracias a su color permite cambiar el color del plato o de sus ingredientes también.

Su tinta y sabor presta mucho en los platos vietnamitas y tailandeses

Su color y sabor se presta mucho a los platos vietnamitas y tailandeses

Una de las características más particulares de la planta es su color, muy valorado. No sólo por el sabor y el olor que aporta, sino también para hacer presentación de los platos más atractiva y variada. Los cocineros usa el color verde muy agudo para obtener un color intenso en los ingredientes neutros como el arroz , el tapioca o el agar agar.

Hay dos formas de utilizarla: una es la hoja propiamente dicha o el extracto. Las tiendas de alimentación asiática normalmente venden las hojas congeladas. Las hojas suelen atarse a los ingredientes en la cocción, como a las carnes para macerar bien el sabor. Existe un famoso plato tailandés, el pollo de pandán, donde el pollo se envuelve en la hoja y se fríe a la plancha. También se utilizan las hojas para hervir el agua o los caldos. Los extractos de momento no están disponibles. Depende de los platos que se elaboren, pero en general el extracto es más potente y mejor para conseguir un color intenso en la presentación. Los resultados, como se puede ver, impresionan a la vista.

Extractos en diferentes formas

Extractos en diferentes formas

Se puede encontrar en las tiendas de alimentación asiáticas en pequeñas botellas. Son potentes y un par de gotas será suficiente en cada uso. Compruébalo con una recetas y te abrirás un mundo nuevo de sabores. Buen provecho!

La cola de la cebollta – ¡qué no la se tire!

Macerar la carne con la cola de cebolla para dar un sabor distinto

Macerar la carne con la cola de cebolla para dar un sabor distinto

He visto el otro día en un programa de Karlos Arguiñano como hacía un guiso. Todo bien hasta que vi como cortaba la cebolleta en dos y tiraba a la basura la cola (partes de verde y blanca). ¡Que horror! Cómo se puede tirar la comida así. Esa cola tiene muchas aplicaciones que puede degustar nuestro paladar.

Sopa de arroz, como muchas sopas, se añade al servir, para decorar y dar un toque al sabor.

Sopa de arroz, la cebolleta se añade al servir, como a muchas otras sopas, para decorar y dar un toque de sabor.

En la cocina asiática, no se tira casi nada del animal o la verdura. Al ser prácticos y pobres,se considera que siempre se puede utilizar cualquier parte para algún plato. La cebolleta, para mí es un buen sustituto de los ajetes, y se encuentra abundantemente en Asia hasta hace poco en España. Además los ajetes siguen siendo caros, así que los utilizo solo de vez  cuando. Aunque es un poco más fuerte que el ajete, va muy bien para cocinarla.

Huevos de codornices decorados con la cola de cebolla

Huevos de codornices decorados con la cola de cebolla

Hay dos maneras de comerla o prepararla: servirla cruda como condimento para decorar el plato, cocinarla como ingrediente. Cruda, puede tener un sabor fuerte, por eso se corta muy fina para suavizar el sabor. Cuando se cocina, da un sabor más suave a la cocción.

La próxima vez que corte esta cola, piense qué utilidades podría darle en la cocina.